El hombre moderno y la masculinidad La lucha por convertirse en un hombre masculino.
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Translated by El Ratel / Traducido por El Ratel
Páginas en inglés


Si deseas ser un hombre masculino dentro de una cultura feminista, es probable que la manosfera te resulte decepcionante. La manosfera no trata sobre los hombres. Decenas de blogueros ya han señalado que gran parte de los blogs y páginas sobre el hombre y la masculinidad en realidad tratan sobre lo que quieren las mujeres, al menos desde el punto de vista de esos autores.

En la manosfera, el logro de la masculinidad a veces queda reducido al logro sexual. Los hombres heterosexuales que escriben acerca del éxito sexual terminan por escribir acerca de lo que (en su opinión) quieren las mujeres. Y las mujeres, que son responsables de buena parte del contenido de la manosfera, escriben sobre lo mismo. Los blogueros te explican cómo atraer la atención y la admiración de las mujeres. Para tener éxito, estos hombres intentan verse a sí mismos tal y como las mujeres los ven. En su opinión, si quieres ser un hombre, es necesario pensar como una mujer. Es una idea muy enrevesada, y aunque tiene buenas intenciones, resulta demasiado limitada para que el hombre consiga construir una identidad fuerte.

Esta página está destinada a los hombres; trata acerca de los hombres. No es una página que menosprecie a la mujer, aunque a veces da la impresión de que la más mínima reserva ante el feminismo supone una ofensa. Es una pena, pero en una cultura tan polarizada seguramente sea inevitable.

Yo, como hombre, me alzo en defensa de los hombres. Jack Donovan dice que la masculinidad «tiene que ver con lo que los hombres quieren unos de otros». Antes incluso de que se involucren otros hombres, la masculinidad tiene que ver con lo que tú mismo quieres de ti y para ti. Donovan dice que a él le da igual lo que quieran las mujeres; si hablamos de hombres que buscan su propia identidad y convertirse en la mejor versión de sí mismos, no le falta razón. Pero recuerda que una vez se entra en un debate, no se puede ser un buen representante de la marca masculina si no eres capaz de respetar a tu oponente, igual que un buen boxeador.

Yo propongo que la masculinidad:

1. está creada por y para los hombres, y que trata acerca de ellos.
2. es pública: no existe la masculinidad sin un público de hombres.
3. debe obtenerse todos los días. No es una marca que se compre y se posea para siempre.

Desarrollo

La masculinidad de Donovan es extrovertida y descansa sobre un profundo sentido de la identidad tribal, con una dimensión mística y mítica que sabe plasmar con vigor en sus páginas.

Yo busco una masculinidad más urbana, aunque también es extrovertida. Mi interés por la masculinidad se desarrolló conjuntamente con mi interés por el boxeo, que no es el deporte más sencillo para un hombre que pasa de los 60 años.

Quería que la masculinidad fuese algo más que una idea en mi mente. No se puede boxear mentalmente: me encanta el contacto, la competición, los riesgos y los desafíos del boxeo. Un boxeador tiene que probar su valía en cada clase, en cada entrenamiento, en cada sesión de sparring y en cada combate.

Al igual que los boxeadores, los hombres masculinos necesitan competir. Seguir en sus trece y esforzarse al máximo. Tenemos que disfrutar de nuestros éxitos, pero sin confiarnos demasiado. Siempre habrá un mañana, una semana que viene, un mes que viene: tenemos que estar listos. Tal y como me decía uno de mis primeros entrenadores durante cada sesión: «sube los guantes, baja la barbilla».

Las lecturas sugeridas en el lado derecho son ensayos breves sobre varios temas relacionados con el hombre. Cada uno de ellos propone dos o tres pasos recomendados para ayudarte a expresarte y actuar como un hombre justo, sincero y masculino ante el feminismo organizado, sistemático e ineludible de la cultura estadounidense. Nos superan en número y en potencia de fuego, pero no por ello estamos a la defensiva ni batiéndonos en retirada.

Cuando te alces en defensa de los hombres, prepárate para que te llamen misógino, para que te digan que odias a las mujeres. Muchas feministas modernas son incapaces de separar el feminismo de las mujeres: si criticas al uno, entienden que criticas a las otras. Plantea tus argumentos de forma tranquila y respetuosa. A tus rivales parecen darles miedo las ideas. Al haber crecido en una cultura de “la mujer es maravillosa”, que se inclina ante la prerrogativa femenina —como han señalado Rollo Tomassi y muchos otros—, es posible que se enfaden al descubrir que tú posees tus propias ideas. Apartarán a un lado tus ideas y te atacarán a ti personalmente. Deja que se involucren emocionalmente; igual que un buen boxeador o artista marcial, tienes que mantener los ojos fijos en el premio: recuperar el respeto por la hombría y la masculinidad, al encarnarlas como hombre moderno.

Visualízate en una red de hombres. El hombre es masculino cuando, en comparación (y a menudo en competición) con otros hombres, se esfuerza por ser la mejor versión de sí mismo y el mejor de los hombres de su entorno. Puede no tener éxito en lo segundo, pero debe triunfar en lo primero.

Ser un hombre es sinónimo de luchar. Pero, ¿luchar contra qué, y para qué? Luchamos con cosas y con personas día tras día: el tráfico, el ejercicio físico, las relaciones… Ponemos a prueba nuestra masculinidad y la construimos al luchar por superar desafíos de manera más eficaz que los hombres a nuestro alrededor.

En el gimnasio, queremos ser más fuertes y persistentes que otros hombres; entrenamos más duro y durante más tiempo. En el tráfico, somos más pacientes y conducimos con más habilidad (y con más cuidado) que los demás. Tenemos en mente que el control de la energía (o la velocidad) puede ser tan eficaz como la propia energía (o velocidad). En casa o en el trabajo, tenemos más honor. Decimos la verdad pese a que mentir sería más sencillo.

En todos los casos, el hombre masculino dice «Puedo hacerlo mejor». Y lo hace.

La masculinidad es competitiva, además de comparativa. Tenemos más éxito al competir en unos campos que en otros. Ningún hombre masculino cree seriamente que todo se le da mejor que a cualquier otro hombre. Ningún hombre masculino es tan inseguro que le haga falta creer algo así.

Deseas obtener la atención y el respeto de otros hombres. Pero antes de poder destacarte como hombre masculino a sus ojos, primero tienes que serlo a los tuyos propios.

Notas de navegación:

1. Todos los enlaces de esta página, salvo Páginas y Reseñas, tienen la misma estructura: tres puntos de debate/acción seguidos de un desarrollo.
2. La manosfera está repleta de acrónimos, como un manual militar: LTR (long-term relationship, «relación a largo plazo»), RP (red pill, «pastilla roja»), BP (blue pill, «pastilla azul»), AFC (average frustrated chump, «típico tonto frustrado»), etc. Hay un glosario en la parte superior derecha.

20-septiembre 2015

9-20-2015


Libros sobre hombres y masculinidad

Glosario de acrónimos y términos

Páginas webs y blogs

ÍNDICE

1. Feminismo obligatorio

2. Definir la masculinidad

3. Sé el hombre GYB

4. El feminismo moderno  
    German translation

5. Patriarcado

6. Ritos de paso

7. ¿Derechos de quién?

8. Cuatro palabras que se utilizan para menospreciar a los hombres

6-20-2016